jueves, 21 de noviembre de 2013
10 señales de que estás en una relación saludable: Te ríes con él. La risa es saludable, especialmente dentro de una relación. Si de vez en cuando eres capaz de reír con él, es una muy buena señal de que las cosas van bien, que ambos se sienten cómodos el uno con el otro. Intenta reír con él, a ser posible al menos una vez por día. Encuentra algo que lo que juntos puedan reírse, tal vez sea un juego, una comedia televisiva, una conversación sobre algo que siempre resulta gracioso… ¡pero ríe con él”! Ambos son capaces de reconocer sus errores. Puede que resulte duro reconocer que te has equivocado en algo, pero nadie es perfecto, todos cometemos errores. Tú los cometerás y él los cometerá. Pero puedes utilizarlo para aprender de los errores, para corregirte y mejorar como persona y como relación. Cuando salte un conflicto reconócelo si es que te has equivocado, y ojalá él también sea lo suficiente maduro para hacerlo también. Reconocer nuestros errores y ser capaces de pedir perdón cuando hacemos las cosas mal es algo que definitivamente nos ayuda a mantener una buena relación de pareja. Hay planes de futuro. Poder hablar juntos del futuro con sueños de estar juntos haciendo cosas es una buenísima indicación de que las cosas van por buen camino. En cambio, si tu pareja nunca quiere hablar del futuro puede ser signo de todo lo contrario, que sólo quiere pasar un buen rato contigo. Hay perdón. Si ambos son capaces de perdonarse cuando el otro hace algo mal, la relación se hará más fuerte. Si no perdonamos y guardamos rencor o constantemente le recordamos a nuestra pareja (o él a nosotras) los errores que cometió, entonces los conflictos seguramente irán en aumento hasta posiblemente desintegrar la relación. Hay respeto por el espacio personal. Esta es otra buena indicación de una buena relación saludable y donde hay confianza el uno en el otro. Está muy bien disfrutar de las mismas cosas, pero no siempre se debe estar juntos, a veces las personas necesitamos un poco de espacio. Si hay cosas de las que disfrutas haciendo sola, hazlos, y si a él le gusta hacer algo sólo, permíteselo sin desconfianza. Hay igualdad y justicia. Siempre conseguir lo que quieres no es indicación de que la relación sea buena, puede ser signo de que sólo se piensa en si mismo y no en la otra parte. Por ejemplo, si siempre son las películas que tú querías ver las que se acaban viendo, puede ser signo de que él esté cediendo pero tarde o temprano eso cansa y se puede volver en contra. No es justo que tú o él siempre escoja qué hacer, o que siempre tome las decisiones la misma persona. Hay apoyo en los momentos duros. Una cosa que no debe faltar es el apoyo en los momentos duros, y no sólo palmaditas en la espalda en las alegrías. Una buena relación de pareja es capaz de darse apoyo cuando se pasa por tristezas y malos momentos. A todo el mundo le gusta un buen brazo en el que cobijarse y llorar y unas caricias en el pelo que buscan consolar. Se puede hablar de todo. Poder hablar de las cosas sin tapujos, sin guardártelas, es algo que puede jugar mucho a favor de la pareja, evitando que los problemas se hagan tan grandes que acaben por explotar y hacer más daño que si se hubiesen tratado abiertamente en un principio. Hay cosas de las que cuesta hablar, algunas veces por timidez o por lo que sea… intenta encontrar alguna forma de tocar los temas que necesitas tocar, tal vez escribir cartas sea una buena solución. Hay respeto mutuo. Cuando se falta el respeto a la persona que amamos, algo está fallando claramente. Pero en cambio, el saber respetarse aun en las diferencias es algo que demuestra lo fuerte que es la relación que los une. A veces puede suceder que nuestra pareja tenga una diferencia de opinión o de sentir con nosotras, puede ser algo que le incomode mucho pero con la que tú te sientas a gusto, saber reconocer los límites y no sobrepasarlos es saber respetar. Cuando no intentamos empujar a nuestra pareja a ir contra sus principios e ideales estamos respetando a nuestra pareja. El respeto es algo indispensable para toda buena relación y por lo tanto un excelente indicativo de si la relación es saludable o no. Hay confianza. El principal indicativo de que se está en una buena relación de pareja es que se puede confiar el uno en el otro, que la desconfianza no está presente. Cuando hay desconfianza o se recupera (a veces demasiado difícil) o se acaba destruyendo la relación. Una relación en la que uno de los dos desconfía del otro es difícil de sostener, pues la vida se hace dura si uno de los dos constantemente está pensando que en algo malo anda su pareja. Por ejemplo, puede suceder que tu pareja o marido durante varios días seguidos esté llegando tarde del trabajo. Si estás desconfiando de él cada vez que llega tarde la situación se vuelve tensa e insana para los dos. A veces hay trabajo extra que hacer y no tiene porqué ser mentira y provocar desconfianza. Si te ha sido infiel en el pasado esta confianza es más difícil de recuperar y la pareja puede recibir desconfianza incluso cuando no está haciendo nada malo. Esto es muy incómodo y puede acabar por romper la pareja. Siempre tengamos cuidado de no estar desconfiando por nada porque la desconfianza es destructora
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Kiss - Una verdadera historia de Amor
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Como iniciar y llevar un noviazgo sano -Esperar el momento oportuno: sin prisas vive y goza tu juventud. Aprende un poco de la vida, asi cuando te cases, ya cuentes con más experiencia y vayas más seguro de lo que quieres. -Si te has enamorado de alguien, quiérelo por lo que es, no por lo que quieres que sea. Aprende a ver sus cualidades y sus limitaciones. Como tú, tiene cosas buenas y malas. -El noviazgo no es igual a sexo: el amor verdadero no busca excusas para usar el sexo lo más posible. El auténtico cariño no pretende su placer egoísta, sino piensa más en servir a la persona amada con el esfuerzo que sea necesario. Un buen noviazgo permite, claro que sí, besos y abrazos hechos con mucho respeto y delicadeza. ¡Suficiente! No es necesario avanzar más. Muchos novios creen que se aman porque se entienden sexualmente. Entenderse sexualmente no significa amor. Los noviazgos que solo buscan el placer sexual, están basados en los atributos físicos; la pareja siempre quiere estar a solas y propiciar momentos en donde se desate la pasión; no encuentran gusto en platicar o realizar actividades juntos que no sean besos, abrazos y además, se trata de relaciones en donde siempre hay celos y un deseo de controlar a la otra persona. Este tipo de noviazgo es posesivo, que no permite la libertad ni te dejará ser tu mismo. -Compartir con la pareja: desde luego que es bueno que los novios tenga momentos a solas donde puedan platicar libremente acerca de ellos y sus sentimientos, pero tambiés en necesario tener muchas actividades en común con otras personas, como grupos de amigos y familia. -Respeto de la libertad de cada uno:en el período del noviazgo nadie tiene derecho a meterse en la vida de la otra persona y presionarla a que decida una u otra cosa que tenga que ver con su vida familiar, sus estudios, sus metas o sus gustos. Debe haber un gran respeto a la privacidad de la otra persona. Ninguno es posesión del otro, cada uno es dueño solamente de sí mismo. Por lo tanto, cada uno debe aceptar que hay fronteras que no deben traspasar. -Conocer a la pareja: nadie ama lo que no conoce, entonces en el noviazgo hay que aprender a escuchar, dialogar mucho, comprender que la otra persona es diferente a ti y que para conocerla tiene que pasar algún tiempo. Es importantísimo también conocer a la familia de la otra persona porque cada persona está condicionada por su ambiente familiar. -Fidelidad:en el noviazgo tiene que existir fidelidad, porque es la escuela para el matrimonio. Si de novios uno, otro o ambos son infieles, seguramente en el matrimonio será peor, si es que se llega a esa etapa. -Que halla sinceridad:la sinceridad total es muy importante en el noviazgo. Si después de un tiempo te das cuenta de que no te conviene la persona que es tu novio o novia, que no te llena, que no es para ti, que no son el uno para el otro, debes ser totalmente sincero y decírselo antes que sea demasiado tarde. -Hay que ser realistas: no se dejen llevar por las ilusiones. El enamoramiento que se vive en el noviazgo hace que veamos solamente las virtudes y además aumentadas del otro, sin embargo hay que estar concientes de que también hay defectos, y ambas cosas son parte integral de su personalidad, que no se olvide poner los pies sobre la tierra. - No te relaciones con personas enfermas:el equilibrio emocional y mental es importantísimo en cualquier relación. No debes comprometerte ni casarte con una persona que tenga enfermedad mental grave, tal como psicosis o esquizofrenia. Tampoco te debes comprometer ni menos casarte con una persona que tenga una adicción muy pronunciada, como el consumo habitual de alcohol o drogas, porque ese hábito también empeora, a menos que esté dando pruebas clarísimas de rehabilitación y tú veas una disposición firme y sincera a dejar el vicio del licor o la droga. -Deben tener metas comunes:ambos deben coincidir en principios fundamentales como son el respeto a la vida, el valor de la justicia, el amor, la fidelidad, el respeto a la dignidad humana y los valores morales. -El respeto por sus ideas y opiniones:se trata de respetar todo aquello que sea bueno, aunque no coincida con tus ideas o gustos. Nadie tiene derecho a cambiar la forma de pensar del otro. -Cuando tengan problemas o dificultades en el noviazgo, busquen la orientación y el consejo adecuado. Pueden confiar en un sacerdote, sus padres o alguien de confianza.
lunes, 11 de noviembre de 2013
Descubre los valores que te ayudaran a hacer del noviazgo una relación profunda, sincera y llena de respeto.
En algún momento de nuestra vida nos descubrimos ilusionados y cautivados por una persona en especial. Podemos afirmar que nada se compara con la presencia de “ese alguien” y nuestro cariño se fortalece en la medida que encontramos correspondencia a las atenciones y detalles que mutuamente se procuran en pareja.
Lamentablemente, pocas son las parejas que pudieran servir de modelo para ilustrar como debe vivirse el noviazgo. Los más nobles sentimientos parecen estar sometidos a unos cuantos encuentros casuales, al placer sensual, a rendir nuestro juicio y voluntad a las exigencias de la otra persona. Tal vez la modernidad propone una vida sin compromisos, donde a final de cuentas lo importante es “pasar un buen rato”…
El noviazgo es sinónimo de correspondencia y afinidad, ¿pero en qué? Primeramente en valores, sentimientos, intereses, gustos, aficiones… eso es lo importante; la atracción física y la diversión son los elementos decorativos de una relación profunda, pero nunca, el motivo de unión y de entrega absoluta.
Si deseamos que el noviazgo sea un medio para el desarrollo individual y el crecimiento como pareja, es necesario poner en práctica algunos valores necesarios e importantes para lograr este objetivo:
Respeto
Siempre se habla de respetar ideas, gustos, hábitos y costumbres, pero eso no significa estar de acuerdo con todo, o permanecer indiferentes. Muchos de estos aspectos pueden no parecernos e incluso disgustarnos y lo correcto será ayudarse mutuamente a corregirlos. Recordemos que cuando existe un interés y cariño auténticos, siempre se buscará el bien de la otra persona.
El respeto en pareja también debe vivirse en las manifestaciones de cariño: caricias, abrazos, besos e incluso palabras. ¿Cómo saber que estamos actuando correctamente? Alguien decía a una joven pareja: “Cuando estén a solas, compórtense de la misma manera que si estuvieran delante de sus padres o de otras personas; así no se equivocarán, ni cometerán una imprudencia”.
Con nuestro digno comportamiento, también demostramos respeto por nuestros padres, la familia y todos los principios morales recibidos en casa, la escuela y la religión.
Decencia
En el noviazgo siempre es necesario evitar todo aquello que sea provocativo: ropa, posturas, caricias, palabras y hasta algunos tipos de baile, estos son recursos que utilizan las personas para aprovecharse de la situación y lo único que buscan es una relación pasajera. Si deseas que te tomen en serio y te aprecien de verdad, evítalas; así no darás la impresión de ser una “persona fácil”. También es conveniente tener un horario adecuado para salir, pues siempre habrá murmuraciones respecto a las parejas trasnochadoras.
Después de todo, cualquier persona prefiere entablar una relación seria con alguien que viva este valor, pues no existe nada en su conducta que sea reprochable, ni rumores ni calumnias, sólo comentarios positivos. El comportarse decentemente garantiza tu buena fama.
Sana Diversión
Uno de los más grandes peligros que existen en los noviazgos, es la búsqueda constante de nuevas diversiones. Lo más difícil es encontrar actividades que nos permitan vivir los valores y conducirnos con respeto.
La ociosidad y la falta de prudencia en pareja constituyen la causa de todos los desaciertos que se cometen. Por eso ayuda mucho el asistir a lugares públicos con adecuada iluminación; participar en actividades de conjunto; platicar en casa o ver películas a puertas abiertas, además de cerciorarse que alguna otra persona se encuentra en el lugar; tener alguna afición: deportes, música, pintura, colecciones; utilizar el auto para transportarse y no como “refugio” para tener cierta intimidad.
Conviene recordar que los lugares y actividades donde circula el alcohol, drogas o prevalece un ambiente sensual, disminuye nuestra capacidad de autodominio; por lo tanto, no deben considerarse como la mejor opción para divertirse.
Autoestima
En apariencia la autoestima en un valor egoísta, donde proteger nuestro yo íntimo es lo más importante para no salir lastimados. Pero la realidad es que la autoestima nos permite descubrir todo lo bueno que tenemos (cualidades, habilidades, hábitos), así como nuestros defectos. Esto nos permite desarrollar nuestras cualidades y buscar la manera de superar nuestras fallas. El conocimiento propio nos brinda seguridad y confianza, tomando conciencia del valor que como personas tenemos.
Cuando la autoestima está bien fundamentada, se aprende a aceptar los consejos y críticas para mejorar nuestra persona: modales, vocabulario, forma de vestir, disposición al trabajo o al estudio, relación familiar, etc. Pero también nos ayuda a defender nuestros principios morales, rechazar la manipulación de nuestras ideas y sentimientos para ceder a los caprichos de otra persona, sea cambiando nuestra conducta, creencias, amistades o donar nuestro cuerpo por temor a perder “ese cariño”.
A pesar del dictado de nuestros sentimientos, la autoestima nos permite abandonar una relación que no prospera por las discusiones, la falta de entendimiento y de respeto, o que definitivamente nos impide comportarnos con dignidad.
Compromiso
¿Compromiso en el noviazgo? Esto si que es novedad. Aunque parezca exagerado y fuera de contexto, no debería extrañarnos hablar de este valor si lo consideramos como elemento indispensable para desarrollar nuestra personalidad.
La formalidad en nuestra conducta nos lleva a cumplir lo mejor posible los compromisos adquiridos, esto es, corresponder a la confianza depositada, demostrar que nuestra palabra empeñada vale tanto o más que un contrato escrito, vivir la sinceridad evitando la mentira y la doble personalidad, discretos para no revelar las confidencias recibidas… ¡Lo mismo que en un trabajo profesional, con los amigos o en familia! Ese es el primer compromiso que tenemos: ser honestos con nosotros mismos para poder cumplir íntegramente con los demás..
En todas las relaciones humanas hace falta comportarse con madurez y seriedad; el noviazgo no es una relación de segunda categoría por ser una “relación informal”. Esto significa evitar jugar con los sentimientos de la otra persona, engañar a varias a la vez o buscar la compañía para cuando no haya algo mejor que hacer..
De alguna manera, al vivir lo mejor posible nuestro noviazgo nos estamos preparando para adquirir mayores compromisos, como puede ser el matrimonio. Lo cierto es que la falta de compromiso en cualquier actividad o relación, termina por llevarnos a la superficialidad, la apatía y la trampa… ¿Se puede confiar en alguien así?
Esto no quiere decir que al tener una pareja debemos permanecer “atados” indefinidamente. Se trata de poner en orden nuestros intereses, planes, actividades y sentimientos, para encontrar el momento justo y la persona adecuada para emprender una relación. Comportarse de esta manera, nos da personalidad, madurez y calidad humana.
Devolver el encanto al noviazgo es algo más que ver la vida color de rosa, es recuperar el respeto y la dignidad de hombres y mujeres, convirtiéndose en personas con la capacidad de formar una familia que vive y transmite valores humanos a la sociedad.
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